La transición energética como reto de ingeniería
La transición energética no es una simple sustitución de fuentes, sino una transformación estructural y física profunda. En este artículo destacamos cinco dimensiones críticas que complican el proceso: la baja densidad energética de las renovables (que exige hasta 1.000 veces más terreno que fuentes energéticas convencionales), la dependencia masiva de minerales críticos, la pérdida de inercia mecánica en la red eléctrica, la dificultad del almacenamiento de larga duración para periodos sin sol ni viento, y el acoplamiento sectorial, donde la red eléctrica pasa a ser el único motor del transporte y la industria. En conclusión, el éxito no se mide en GW instalados, sino en la integración coherente de estas complejidades.